Me mudé de casa el fin de semana pasado, pero traté de ver el Manchester United como siempre, aunque se esperaba que ayudara en casa. El equipo lideraba el partido 2-0 contra Sunderland cuando me pidieron que echara una mano y me perdí un par de minutos del partido.
Así que no oí a los aficionados del United entonar mi nombre. Poco después del final del partido, recibí mensajes con imágenes de televisión que mostraban a José Mourinho dirigiéndose a Michael Carrick para preguntarle quién era Diego. Los aficionados del United cantaban mi nombre en la grada visitante, algo que no puedo creer que todavía suceda.
Disfruté mucho los años que estuve en el United y mi relación con los aficionados fue buena, pero estoy seguro de que hay muchos otros jugadores que dicen exactamente lo mismo, algunos de ellos con carreras más exitosas en el club que yo. Pero no cantan sus nombres.
Todo es muy halagador, pero me encanta ese canto pegadizo: “Diego, wooah, Diego, wooah, vino de Uruguay, hizo llorar a los Scousers”. La gente sigue acercándose a mí en todas las partes del mundo y me habla más de los dos tantos marcados en un partido de fútbol de hace 15 años que de los goles que me coronaron como máximo goleador en el Mundial de 2010.
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Ocurrió hace poco en Mauricio en el Océano Índico. Y en la propia India. La gente sabe que jugué para Uruguay, el Atlético y otros grandes clubes, y sabe que anoté muchos otros goles también, pero sigue mencionando los dos de Anfield. Estuve con un amigo inglés el año pasado y su hermano lo llamó por Skype. Cuando me vio allí gritó: ¡“el destructor de los Scousers”! Fantástico.
Incluso los aficionados del Liverpool se acercan a mí y me dicen “No olvidaré quién eres”. Me pregunto si es por los goles que marqué para el Atlético de Madrid y por los que quedaron eliminados de Europa, pero es más probable que sea por los dos del United. Es imposible olvidarlos porque fue la primera vez en 10 años que el United ganó allí.
Gary Neville sabía la importancia de ello. Inmediatamente después de ese partido dijo: “No sabes lo que has hecho Diego. Tú y ellos (los fans) siempre lo recordaréis.”
Desde que dejé de jugar en la India en diciembre, he visto más partidos y he estado planeando un viaje para ver al United. Mi idea es conocer a estos fans, estar con ellos y ver un partido desde su perspectiva, algo que no podía hacer cuando jugaba. Me encantaban los aficionados que viajaban por todas partes y nunca dejaban de cantar para apoyar a su equipo, y quiero cantar con ellos, aunque no mi nombre. Quiero dar mi apoyo a los otros jugadores.
Un día después de recibir todos los mensajes mencionando ese canto, vi perder al Barcelona 3-0 en Turín. Fue otro gran partido de la Champions que no jugó bien y acabó perdiendo estrepitosamente.
La semana que viene habrá las mismas historias y expectativas de una remontada en el Camp Nou, pero no estoy tan seguro de que pueda pasar lo mismo contra la Juventus que lo que pasó contra el PSG, a pesar de que el PSG tenía una ventaja mayor.
Es preocupante para el Barça que cometa los mismos errores otra vez. No jugó bien, ninguno de sus jugadores lo hizo. Su actitud parecía equivocada, sus estrellas no tenían chispa. Neymar, con una trayectoria brillante este año, no fue capaz de destacar, a pesar de que a menudo se enfrentó a Daniel Alves, que lo conoce bien y tenía algo que demostrar después de dejar el Barça.
Andrés Iniesta, otro jugador que puede cambiar el rumbo de los partidos, decepcionó. Todos los jugadores tienen días malos, pero si ello ocurre en los partidos más importantes se pagan las consecuencias.
El Barça tiene un calendario implacable y si Luis Suárez hubiera marcado un gol fuera de casa o se hubiera expulsado a Mandukic como debería haber ocurrido, apostaría por ellos, pero dudo que haya algún equipo que pueda remontar continuamente. A veces se acaba la suerte, pero no se trata solo de suerte.
La Juventus cuenta con una excelente defensa, mucho más fuerte que la del PSG. Su capitán es Gianluigi Buffon, su segundo capitán Giorgio Chiellini, que juega junto a Leonardo Bonucci. Todos cuentan con una gran experiencia con su club y su selección, y serán capaces de soportar la presión en el Camp Nou más que cualquiera de sus compañeros de equipo. Alex Sandro fue magnífico contra Messi. Está mejorando mucho, es rápido y tiene buena técnica. Ha reemplazado a Patrice Evra y ahora está mostrando la constancia para complementar su talento. El otro lateral es Daniel Alves.
En la delantera tiene a Paulo Dybala, que está en un gran momento. En una de mis primeras columnas para este periódico hablé de él como un jugador a seguir. Es rápido, chuta bien y regatea con facilidad. Centra bien, tan solo tiene 23 años y ya toma la responsabilidad de chutar los penaltis. Ah, y también tiene a Gonzalo Higuaín, uno de los grandes delanteros del fútbol mundial que está justificando su exorbitante cuota de transferencia del Nápoles.
El equipo italiano lo tendrá muy difícil en el Camp Nou, con 90.000 personas en su contra, en lugar de 40.000 aficionados volviéndose locos y apoyándoles como en Turín. Esto puede marcar la diferencia, pero creo que una combinación de fortaleza mental y experiencia, además de la capacidad de analizar lo que el PSG hizo mal, hará más difícil la posibilidad de ganar para el Barça. La Juve fue al Bernabéu y sobrevivió la semifinal de 2015 jugando de forma muy inteligente. Esto le llevó a una final contra el Barcelona en Berlín, donde fue superado. Ahora tiene la oportunidad perfecta para la revancha.
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