Cuando estaba en el Manchester United, los técnicos estaban ilusionados con el joven delantero italoamericano del equipo reserva llamado Giuseppe Rossi. Jugó en el mismo equipo que Gerard Piqué y el United tenía grandes esperanzas de que ambos se establecieran en el primer equipo, aunque nunca es tan sencillo en los grandes clubes. Los jugadores jóvenes tienen que entrar en un equipo por delante de los mejores jugadores del mundo –no es fácil y, como otros muchos, Rossi no lo consiguió.
Rossi era muy rápido y hábil con los pies, y se sentía cómodo corriendo con el balón. No es alto y su centro de gravedad más bajo le ayudaba a mantener un buen control de la pelota. Era difícil robársela.
Como yo, dejó el United por el Villarreal para jugar de titular. Puede que tu entrenador te diga que debes tener paciencia, pero los futbolistas quieren jugar al fútbol.
De hecho, Rossi fue mi sustituto cuando me pasé al Atlético de Madrid en 2007 y fue brillante en el Villarreal –creo que en el club estaban muy contentos con el delantero que habían fichado del United. Hubo un tiempo en el que se le relacionó con el Barcelona, donde estoy seguro que hubiera marcado incluso más goles pero luego empezó a sufrir graves lesiones. Se rompió el ligamento cruzado, no una sino dos veces. Realmente tuvo muy mala suerte. Sin él, el Villarreal descendió a segunda.
Rossi se fue al Fiorentina en 2013 y le estaba yendo bien, el máximo goleador de la Serie A. Marcó un triplete contra la Juventus, fue internacional. Un jugador de alto nivel, sin duda. Pero tuvo más lesiones.
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Como jugador es duro sufrir una lesión grave pero lesionarse varias veces debe ser terrible, volver a estar bien mentalmente y jugar sin miedo. Me alegra que juegue de nuevo en uno de los mejores equipos del Fiorentina en años. Rossi ofrece al equipo varias opciones. Puede jugar de primer o segundo delantero, puede jugar a la banda.
Si todo va bien, Rossi puede volver al nivel que estaba consiguiendo. No es el nivel de Messi o Ronaldo pero sí el de jugadores como Gonzalo Higuaín. Este es uno de los cuatro delanteros que quiero considerar aquí y que pienso que lo está haciendo francamente bien esta temporada. Higuaín lo hizo muy bien después de dejar el Real Madrid y fichar para el Napoli, donde jugó bajo las órdenes de Rafa Benítez, actual entrenador del Madrid.
Juega en un equipo fuerte que está entre los primeros puestos de la Serie A y ha sido convocado de nuevo para jugar con la selección argentina después de fallar un penal en la final de la Copa América. Se prescindió de él en los partidos clasificatorios del Mundial pero está marcando tantos goles que ha sido seleccionado de nuevo. Marca, hace asistencias y tiene una buena técnica. Higuaín lo hizo bien en el Madrid, para el que fichó cuando era muy joven, y siguió mejorando. Marca en partidos importantes y fue el autor de los goles de la victoria ante el Lazio y el Inter la temporada pasada en la que sumó 29 tantos. Marcó un triplete en un partido europeo contra Moscú que permitió al Napoli quedarse en Europa.
Otro jugador que me gusta es Harry Kane del Tottenham. A pesar de que marcó un triplete el otro día, esta temporada no está marcando tanto como la anterior, en la que sumó 30 tantos. Para los delanteros marcar puede ser más difícil porqué cuando empiezas a ser conocido, la gente sabe mucho mejor cómo juegas pero él es realmente bueno. Marcó dos goles contra el Arsenal y el Chelsea, pero también es un jugador de equipo. Puede jugar de primer delantero, de nueve, pero también jugar atrás. Forma parte de una nueva generación de delanteros que pueden jugar en varias posiciones diferentes. No es como Ruud van Nistelrooy, un clásico número nueve que aprovechaba todas las oportunidades cerca de la portería. Kane se acopla bien con los mediocampistas y puede ser el mejor delantero de Inglaterra después de Wayne Rooney.
Debería mencionar a Robert Lewandowski. Me reí mucho cuando marcó esos cinco goles en nueve minutos, una gran hazaña que no creo que se pueda repetir. Cinco goles en un partido solo pasan una vez cada diez años en una liga. Él los marcó en nueve minutos. Es magnífico para el club y la selección, y fue máximo goleador de la fase de clasificación para la Eurocopa 2016.
Lewandowski fue brillante en el Dortmund pero es aún mejor jugando para un Bayern de Múnich superior, bajo las órdenes de uno de los mejores entrenadores, Pep Guardiola. Este sabe cómo sacar el máximo partido a sus cualidades, que son un primer toque excepcional, un acabado preciso y un trabajo en equipo. Es un goce ver al Bayern atacar rápido y a Lewandowski acabar la jugada, aunque también me gusta verle chutar a distancia.
Aritz Aduriz es otro delantero al que tengo un gran respeto. Este delantero del Athletic de Bilbao tiene 34 años, un año menos que yo –ya un veterano– pero ha ido mejorando con los años. Su control ha mejorado con la experiencia y su técnica, también. Jugué contra él en numerosas ocasiones en España y siempre se lo puso difícil a la defensa. No es un tipo alto pero es fuerte y lucha por cada balón. Chuta con gran precisión y algunos de los goles que marca son magníficos; no se ve a Aduriz fallar muchas oportunidades.
El Athletic es un equipo fuerte, pero me pregunto cómo le hubiera ido si hubiera jugado para un equipo incluso mejor. Creo que está contento en Bilbao, una hermosa ciudad que le quiere. Estar contento con tu vida te ayuda a estar satisfecho con tu fútbol, y todos los jugadores que he mencionado parecen estar contentos donde están en este momento, jugando, marcando con frecuencia y sin lesiones. ¿Qué más puede pedir un delantero?

