Cuando fiché para el Manchester United en 2002 corría el rumor de que Sir Alex Ferguson iba a retirarse al final de la temporada. Enseguida me dijeron que ésta era realmente su intención y que el club estaba considerando otros entrenadores. Posteriormente admitió que había pensado en Sven Goran Eriksson.
Si Sir Alex se hubiera retirado, yo hubiera sido su último fichaje; sin embargo, su mujer le convenció para quedarse y los aficionados le cantaron “¡Todos nosotros adoramos a Cathy Ferguson!” algo que me pareció muy gracioso. Este fue uno de mis primeros partidos fuera de casa en Inglaterra, contra Charlton Athletic, y me encantó el humor de los hinchas ingleses. Al entrenador también le gustó.
English version: Man City, Pep Guardiola and Pellegrini all know the deal – coaches come and go
Sin embargo, antes de que anunciara su permanencia en el club mi actitud era la de “prefiero entrenar cinco meses bajo las órdenes de una leyenda del fútbol en un gran club que no haber venido”. El United ya había sido un gran club antes de Fergie pero éste le había devuelto su grandeza y se había convertido en una parte importantísima del club.
A mí me hubiera decepcionado su marcha pero hubiera afectado mucho más a los jugadores que llevaban en el club mucho más tiempo que yo. Tomó la decisión correcta al quedarse… otros 11 años.
En realidad la incertidumbre sobre un entrenador no es algo que afecte mucho a los jugadores. Los jugadores del Manchester City saben que mi antiguo jefe Manuel Pellegrini será sustituido por Pep Guardiola en verano.
Si preguntáramos a 25 jugadores todos tendrían una opinión diferente al respecto. Incluso puede que un par de ellos, que no tienen su lugar en el equipo, se alegren de ello. Otros estarán muy afectados porque Pellegrini les trajo al club, porque les agrada y saben que es un buen entrenador. No solo “piensan” que es un buen entrenador, sino que lo saben. Y es que lo es. Entiende el fútbol y posee ingenio y una gran capacidad de análisis, sabe comunicar bien, trabaja duro, tiene 12 años de experiencia en Europa en grandes clubs y, lo que es más importante, obtiene buenos resultados. Pellegrini es un buen hombre, un caballero. En privado puede que le duela lo que está pasando en el City porque a nadie le gusta perder su trabajo pero en público es una persona totalmente profesional.
Sabe que tendrá otras oportunidades porque goza de una gran reputación. Por lo tanto, no necesita decir nada ni enfadarse porque sabe cómo funciona el fútbol. Si empieza a pensar que el fútbol es injusto, quizá es mejor que lo abandone todo. Cuando Pellegrini aceptó el trabajo en el Real Madrid, sabía que nada sería justo. Pero es el Real Madrid y no lo puedes rechazar. Primero aceptas con el corazón y luego razonas la decisión con la cabeza.
El fútbol, no obstante, ofrece excelentes oportunidades de venganza. No me extrañaría que la próxima temporada Pellegrini tomara el mando de otro club en la Champions League, donde le tocara jugar contra el City y le ganara.
Los jugadores del City pensarán en ellos mismos. Quizás hayan hecho una reunión. Es lo que hacen los jugadores para ser muy claros entre ellos y decir lo que van a hacer y cómo van a reaccionar. El capitán puede marcar el ambiente y asegurar que no pierden concentración.
Los jugadores tienen la garantía de un contrato, lo que normalmente significa más seguridad de la que tiene un entrenador, e intentarán impresionar a Pep Guardiola. Muchos estarán entusiasmados de trabajar con él porque se le considera el mejor. Funcionará para unos pero no para otros.
Así es el fútbol pero esto no es el fin del mundo para ningún jugador. Están en el City, han alcanzado un nivel muy alto y tendrán muchas otras opciones.
Todo lo que pueden hacer es seguir dándolo todo al 100 % hasta entonces. Sé que últimamente los resultados del City han sido irregulares pero hacer otra cosa no es profesional. Si acaso, deben finalizar la temporada lo mejor posible porque saben que Pep Guardiola ya está observando todos sus partidos y formándose opiniones.
Todavía soy un jugador pero quiero ser entrenador. He aprendido mucho de la gente como Pellegrini y una de las cosas ha sido aceptar el cambio –que los jugadores van y vienen al igual que los entrenadores. Fui su máximo goleador pero estaba tranquilo cuando me marché del Villarreal porque sabe cómo es el fútbol. Jugadores y entrenadores se marchan a clubs más grandes con mejores contratos.
Los jugadores jóvenes, especialmente los solteros, solo tienen que preocuparte de sí mismos. Esto cambia cuando te haces mayor. Los entrenadores tienen familias y las mudanzas se vuelven mucho más complicadas. Sí, el dinero es bueno, pero no es un trabajo que te ofrezca gran estabilidad ya que si permaneces en un club dos años se considera mucho tiempo.
En las últimas semanas le he estado dando vueltas a este tema ya que he sido padre por primera vez. Mi esposa Paz dio a luz a nuestro hijo Martín el pasado jueves en nuestra ciudad, Montevideo. Estamos en la mitad de la temporada de fútbol y acababa de regresar de un largo viaje de Perú.
Estamos encantados con el pequeño; ya tiene su primera camiseta del Peñarol. Puede convertirse en delantero del Peñarol en el futuro y luego marcharse al Manchester United.
En serio, ahora tengo una familia en la que pensar. Si voy a ser entrenador es posible que tenga que viajar por todo el mundo como lo he hecho siendo jugador. Mi familia vendrá conmigo y cuando empiezas a cambiar a los niños de escuela esto supone mucha responsabilidad. Pero como entrenador sabes en lo que te estás metiendo.
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